Ir al contenido principal

Reseña histórica de la Conferencia Episcopal de Costa Rica

Este próximo 16 de febrero celebramos los primeros cien años de existencia de la Provincia Eclesiástica de Costa Rica, que agrupa las diócesis de San José, Alajuela, Limón, San Isidro, Tilarán-Liberia, Ciudad Quesada, Puntarenas y Cartago. El Archivo Histórico Arquidiocesano va a dedicar especial atención durante el año a conmemorar tan importante efeméride para la vida de nuestra Iglesia. Con ese motivo, en el blog Archivo Eclesiástico iniciamos este año tan especial con una breve reseña histórica del órgano que reúne a todos los obispos del país: La Conferencia Episcopal de Costa Rica.


***


La Conferencia Episcopal de Costa Rica (CECOR) es una institución de carácter permanente, constituida por los Obispos del país, con la aprobación de la Santa Sede, para significar y vivir el afecto colegial, estudiar y resolver conjuntamente los problemas eclesiales de interés común y promover el mayor bien que la Iglesia procura a la humanidad, mediante las diversas formas y modos de apostolado aprobados por la misma Iglesia (fuente: Web oficial de la CECOR).

Las conferencias episcopales tienen sus orígenes remotos en el siglo XIX. La práctica de las Conferencias Episcopales se introdujo primero en Bélgica (1830), después en diversos países europeos (Alemania e Italia en 1848, Irlanda en 1854) y en Estados Unidos (1860) y en las últimas décadas de ese siglo en España, Portugal, Hungría y Brasil (García, 1976, citado por Legorreta, 2011, p. 33, nota 2).

En el Concilio Plenario de América Latina, reunido en Roma en 1899 bajo el pontificado de León XIII, se recomendó la reunión periódica de los episcopados de cada país (decreto n° 208 del concilio). Siguiendo esta sugerencia, aparecen en Hispanoamérica las primeras asambleas de obispos (Venezuela en 1904 o Colombia en 1908, por citar algunos ejemplos).

A diferencia de los concilios provinciales y regionales, las conferencias nacieron como organismos episcopales consultivos y de coordinación; y además como organismos permanentes, frente a la excepcionalidad del concilio (Legorreta, 2011, p. 33; Schickendantz, 2016, p. 79).

El Código de Derecho Canónico de 1917 no contempló esta institución, de forma que las conferencias episcopales quedaron como una realidad de hecho existente en algunos países, pero no regulada por el derecho canónico hasta el Concilio Vaticano II (1962-1965) y el motu propio Ecclesiae Sanctae (1966).

El Concilio Vaticano II prestó atención a las conferencias episcopales (constituciones Christus Dominus y Lumen Gentium), les reconoció potestad legislativa y recomendó la difusión de la institución, existente ya en distintos países, a toda la Iglesia Católica (Schickendantz, 2016, p. 79). Posteriormente, en 1966 Pablo VI, mediante el motu propio Ecclesiae Sanctae impulsó la creación de las conferencias episcopales donde no existían (Legorreta, 2011, p. 45). Actualmente, las conferencias episcopales están reguladas en el Código de Derecho Canónico de 1983 (cánones 447 a 459), que las define como asambleas de los obispos de una nación o territorio determinado con carácter permanente, así como por la carta apostólica Apostolos suos de Juan Pablo II (1998).

En Costa Rica, los obispos tuvieron que coordinar sus actuaciones desde la constitución de la Provincia Eclesiástica en 1921 y lo hicieron suscribiendo conjuntamente cartas pastorales y circulares dirigidas a los fieles de todo el país relativas a temas como las elecciones presidenciales y legislativas, la Virgen de los Ángeles, la educación religiosa, la II Guerra Mundial o el Concilio Vaticano II, entre otros. El primer documento suscrito conjuntamente por el episcopado costarricense es la Circular sobre la actitud que debe asumir el clero en la próxima lucha política para elegir Presidente de la República y diputados al Congreso, firmada por Rafael Otón Castro, Antonio del Carmen Monestel y Agustín Blessing el 22 de abril de 1923 (AHABAT-Circulares). Asimismo, los obispos establecieron la práctica de reunirse en Conferencia Episcopal desde 1934, siendo arzobispo Rafael Otón Castro, y continuaron haciéndolo durante los episcopados siguientes, sin contar con estatutos y tratando los asuntos “en forma amigable, bajo un clima familiar y en mesa redonda”, según exponía Carlos Humberto Rodríguez Quirós, arzobispo de San José, a los reunidos en la sesión de 18 de febrero de 1964 (AHABAT, fondo CECOR: Actas de la Conferencia Episcopal de Costa Rica celebradas los días 18, 19 y 20 de febrero de 1964).

El 22 de junio de 1964 la Santa Sede aprobó los primeros estatutos de la Conferencia Episcopal de Costa Rica, que venían elaborándose desde el año anterior, quedando compuesta la Conferencia por una Asamblea Plenaria y un Comité Permanente (AHABAT, fondo CECOR).

La Conferencia Episcopal de Costa Rica estuvo presidida por el Arzobispo de San José hasta el año 1970, pues a finales de ese año Román Arrieta Villalobos, entonces obispo de Tilarán, asumió la presidencia de la CECOR. No tuvo sede fija y se reunió en distintos lugares (con preferencia en la casa arzobispal de San José, en la casa provincial de las religiosas Bethlemitas en San Pedro de Montes de Oca o en el Seminario Central), hasta la inauguración del actual edificio de la CECOR en Calle 20.

Actualmente la Conferencia Episcopal de Costa Rica acoge toda una serie de Comisiones (pastoral juvenil, catequesis, Caritas, liturgia y un largo etc.) y de instituciones diversas, como la Universidad Católica, el Tribunal Provincial Eclesiástico, el Seminario Nuestra Señora de los Ángeles o el Semanario Eco Católico (Web oficial de la CECOR).


Obispos de la CECOR: De izquierda a derecha, de pie, Mons. Daniel F. Blanco Méndez (obispo auxiliar de San José), Mons. Bartolomé Buigues Oller (obispo de Alajuela), Mons. Mario E. Quirós Quirós (Cartago), Mons. Javier Román Arias (Limón), Mons. Manuel Salazar Mora (Tilarán-Liberia); sentados, Mons. Gabriel E. Montero Umaña (San Isidro de El General), Mons. José R. Quirós Quirós (Arzobispo de San José), Mons. José M. Garita Herrera (Ciudad Quesada), Mons. Óscar Fernández Guillén (Puntarenas). Fuente: Web institucional de la CECOR)


 

Bibliografía:

Actas y decretos del Concilio Plenario de la América Latina celebrado en Roma el año del Señor de MDCCCXCIX. Traducción oficial. Friburgo: B. Herder.

Código de Derecho Canónico [de 1917] (1945). Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos.

Código de Derecho Canónico [de 1983] (1984). Pamplona: Ediciones Universidad de Navarra.

Conferencia Episcopal de Colombia. Historia de la Conferencia Episcopal de Colombia [web institucional, consultada en https://www.cec.org.co/historia el 8 de enero de 2021].

Conferencia Episcopal de Costa Rica. Nosotros [web institucional, consultada en https://iglesiacr.org/nosotros el 8 de enero de 2021].

Conferencia  Episcopal Venezolana. Historia de la CEV [web institucional, consultada en https://conferenciaepiscopalvenezolana.com/cev/historia-de-la-cev el 8 de enero de 2021].

Legorreta Zepeda, José de Jesús (2011). Las conferencias episcopales en el debate teológico postconciliar. Revista Iberoamericana de  Teología, Vol. 7, n. 13, pp. 31-55.

Schickendantz, Carlos (2016). Las conferencias episcopales: situación y perspectivas de un debate inconcluso. Theologica Xaveriana, 181, pp. 77-101.

 

 

Pablo Durand Baquerizo

Jefe Archivo Histórico Arquidiocesano


Comentarios

Artículos más leídos durante el último mes

Dr. Víctor Sanabria Martínez (1898-1952)

    1.      El hombre     1-1. Víctor Sanabria Martínez, nació el 17 de enero de 1898 en San Rafael de Oreamuno (provincia de Cartago), en el lugar popularmente llamado “Choruca”. Sus padres eran dos acomodados campesinos: don Zenón Sanabria Quirós y doña Juana Martínez Brenes.    Cartago fue la capital de la provincia durante el periodo colonial. Se caracterizó por su gente muy política y muy católica. Ha sido por muchos años cuna de las vocaciones sacerdotales y religiosas. Dentro de este ambiente campesino, de la lucha diaria de la tierra y las brisas del Volcán Irazú, va creciendo el último retoño de la familia Sanabria Martínez. En su pueblo natal hace sus estudios primarios, pasando luego al Colegio Seminario, regentado por los padres paules alemanes. Finalizando la secundaria, en 1912, hace la petición formal a Mons. Juan Gaspar Storck, C.M.,   III Obispo de San José de Costa Rica,   para ingresar al Seminario Mayor. Los informes de su Cura párroco, los

La Iglesia de las Ánimas de San José (II)

2. Convento de frailes capuchinos: Efectivamente, en algún momento del año 1949, Mons. Sanabria debió de acordar con los Padres Capuchinos la cesión a estos del terrero donde se enterraron las víctimas de la epidemia del cólera de 1856. Así, sabemos que el 2 de enero de 1950 Mons. Sanabria escribe al P. Valenciano informándole del próximo establecimiento de los Padres Capuchinos en San José, “precisamente en el sitio que fue Cementerio del Cólera, en donde ellos además de fijar su residencia habrán de construir la Iglesia o Capilla de Ánimas que fue el objeto para el cual fue donado aquel terreno. Estoy seguro de que este informe habrá de ser de su pleno agrado, no solo porque ya se ve próxima una solución al problema de la construcción de la iglesia de las Ánimas, sino también porque aquel vecindario aprovechará no poco de los ministerios de los Padres” . Ese mismo día contesta el Padre Valenciano a Mons. Sanabria felicitándole por su decisión. El 14 de abril de 1950 desde Car

Las Genealogías de San José y Heredia de Monseñor Sanabria (IV)

Como ya hemos informado en anteriores artículos, el Archivo Histórico Arquidiocesano ofrece a los interesados una copia en formato digital de las Genealogías de San José y Heredia elaboradas en su día por Monseñor Sanabria y conservadas en este Archivo. El costo de la adquisición de esta obra es de 20.000 colones. Su distribución, en lo sucesivo, se va a realizar mediante correo electrónico, compartiendo un enlace a una carpeta que contiene los siguientes documentos: La introducción a las Genealogías de Cartago publicada por Monseñor Sanabria y cotejada ahora con el original conservado en nuestro Archivo. Un texto de presentación titulado "Las Genealogías de San José y Heredia por monseñor Víctor Manuel Sanabria Martínez" , cuyo autor es el genealogista Mauricio Meléndez Obando. Las Genealogías de San José, en distintos ficheros en formato PDF ordenados alfabéticamente. Las Genealogías de Heredia, igualmente en ficheros en PDF ordenados alfabéticamente. Las p

Órdenes religiosas en Costa Rica

Por su utilidad e interés, ponemos a disposición de nuestros lectores dos recientes trabajos Óscar Lobo Oconitrillo, colaborador de éste blog, en los que traza una reseña de las distintas órdenes religiosas masculinas y femeninas que se han asentado en Costa Rica desde la erección de la Diócesis de San José en 1850 hasta la actualidad: Los religiosos en Costa Rica . Las religiosas en Costa Rica .